"LA ÚLTIMA BALA DE MELANCOLÍA EN TU NOMBRE"
"LA ÚLTIMA BALA DE MELANCOLÍA EN TU NOMBRE"
Autor: © Daniel Fontinovo.
Amor: no pretendo que ahora a destiempo se te caiga la venda de los ojos y vuelva tu corazón a su lugar. No somos nadie para el amor del otro reclamar, tú nunca jamás tuviste corazón, yo, jamás a tu lado tuve un lugar. Fallaste tú, yo, los dos, porque el amor no falla; vamos ahora a darnos a mansalva hasta que uno de los dos pierda la calma, la razón, la vida. Sí tu deseo ahora es jugar conmigo, juega, juguemos... Te dedico la última bala de melancolía en tu nombre. Te prometo no oponerme de todos modos ya estoy muerto para ti, yo me siento así, si quieres saber si te soy infiel, no lo soy: hoy eres libre como yo, no puedes pedirme factura de mi vida después de ti. Lo que mis perversiones demanden se concederán, tú no podrás evitar que otra ocupe tu lugar, o que bien me enamore de la soledad. ¿A dónde quieres llegar con tu obsesión, cuántas cartas inútiles más vas a jugar mi amor?. No voy a sufrirte un alba más, pero permíteme, me queda la última bala de melancolía en tu nombre.
Rompámonos el alma un ratito más. Juguemos a que nos amamos de verdad, déjame llorar una última bala de melancolía en tu nombre; déjame fingir que te quiero en los brazos de otro hombre. ¡Maldita sea no te quiero en otros brazos! Me estoy cayendo a pedazos aunque pretenda que todo esta bien, me quiero morir. Sí ahora mismo estoy escribiendo con esa mierda en el pecho llamada angustia, con los ojos rojos de locura y moribundo mi corazón intenta seguir de pie... Pero me resulta una locura. Odio la vida, te odio y te amo ¿Cómo se hace eso? No me alcanzan las lágrimas para entender, no estás más, pero podrás ser el peor mal, el peor veneno en mis venas, aunque tu boca no me bese otra luna llena, cuán masoquista te quedarás conmigo hasta el final de mis días. No me importa ni lo que me desprecies si me crees o me quieres, si tu estupidez es más fuerte que tu sensatez y el amor que me juraste tener... Te amo. La última bala de melancolía en tu nombre me la dispararé en la boca, que idiota me siento por darte tantos hermosos momentos, fui capaz de dedicarte mis sagrados versos y juro que lo lamento. Parece un cuento, parece mentira, pero el amor me está matando esta vez.
La última bala de melancolía en tu nombre y no duermo más tranquilo desde que te fuiste, no duermo, mis noches las padezco como cada día, cada suspiro. Puedes seguir creyendo que soy un monstruo, pero tú de mí te estás burlando... O pretendes muy bien que lo haces, yo no caigo. La última bala de melancolía en tu nombre yo te dedico, la última noche sufriendo porque ya más no puedo, no me da el alma, el cuerpo, el amor que te tengo. Los sueños se esfumaron en el viento, tus besos se quedaron sin aliento... Los brazos se fueron abriendo, eso ya no es un abrazo. Me puedo quedar el día entero viendo a la nada, por si escribes o llamas, por si vuelves a decirme cuánto me amas. Siento que el fulgor de las estrellas se apaga porque tú me faltas, ya no tengo rumbo, no sé a dónde ir; ¿Cuál es el sentido de la vida sin ti?, no sabes como duele.
Nada más me queda, la última bala de melancolía en tu nombre. Un hombre no es hombre si tiene las manos vacías del amor de la mujer que predica que lo ama, o si carece del amor de su hijo. Hijos no tengo, y ahora no tengo amor... Tu amor. ¿Realmente me amas?, ¿Por qué me haces esto, por venganza?. Los días pasan y pasan y tu amor no es tan amor, no se encuentra brindándome consuelo y calor, me estoy muriendo de frío en esta casa; tú te crees la justiciera del amor, la que no falla, la que no llora... Yo sé que por las noches te arrástras. Con la última bala de melancolía juraría que me amas, yo sufro, me pierdo solo, toqué fondo, ya no puedo más. ¿Dónde estás?, refúgiame en tu pecho; vuelve te lo ruego. No quiero en mi cama otro cuerpo, no soporto el no tenerte le faltas a mis versos. Escucho tu voz por todos los pasillos, puedo verte en los ojos de otra mujer, olerte en otra piel.
Si callo pierdo, si hablo pierdo. Ya te perdí pero yo te quiero; hoy estoy roto, pero sangro arte, nunca dejaré de escribir de ti. Aún en la última bala de melancolía no pierdo la esperanza de tu regreso, de que aparezcas repentinamente a sanar mis heridas... Cuánto lo siento, si tanto daño te he hecho, te pido perdón y te perdono te hablo con el corazón en las manos. La última bala de melancolía en tu nombre ojalá pronto mis ojos recuperen su brillo y mis manos no tiemblen, no sé si no volveré a llorar, ojala no muera de miedo mañana... Solo espero poder dormir, pero lo único que hago es rogarle a la vida que te devuelva a mis brazos. Si es tu deseo, puedes tacharme del peor ser humano, pero te amo y no sabes cuánto; aunque hoy nos estemos matando, ninguno de los dos lo quiere si nos amamos tanto. Qué hermoso sería mi amor que el cielo volviera a conspirar a nuestro favor, no nos hagamos más daño, no seamos más frío esta noche.
Ya no sé ni quién soy, no tengo un hogar si mi hogar era tu amor; pero es imposible, no podemos remediarlo. No se puede volver el tiempo atrás, no me vas a cuidar si nunca lo has hecho, no me vas a rescatar de este abismo maldito que estoy viviendo. La última bala de melancolía en esta noche que hiere te dejo... Te espero de brazos abiertos, en otra vida puede que me quieras de nuevo, puede que aclares tus sentimientos y confíes en mí. ¿De verdad vas a jugar conmigo este juego?, puede que mis días no sean buenos y esté débil, pero no soy estúpido. Yo te quiero conmigo, no lejos de mí. Yo quiero darte amor y este es mi último grito, no suelo darme por vencido pero puedo hacerlo si me lo pides; dime que me vaya lejos, maldíceme, deséame la muerte, dime que ya no me amas, miénteme. La noche sigue sombría y sepulcral es el silencio que sepulta todo menos este tormento y tú ahí afuera; sin mí. No olvides que yo te amaré aunque no quieras mi amor, perdóname, ten por mí piedad esta noche que yo no la tengo... La última bala de melancolía en tu nombre.



Comentarios
Publicar un comentario