"TE DOY LA OPORTUNIDAD"
"TE DOY LA OPORTUNIDAD"
Autor: © Daniel Fontinovo.
Te doy la oportunidad que tanto anhelas de ser mi tentación, mi musa, mi pasión. Eres una mujer común para un hombre común, pero para nosotros los poetas eres el arte y la vida, la lasciva perversión en la pluma y la tinta. Tengo ganas de ti, muero por ti y tú no lo imaginas, solo dime que si. Tendrás una sola oportunidad, no la desperdicies, porque ni quiero perdón ni perdono mi amor. Te doy la oportunidad de ser mi más grande pecado; mi secreto mejor guardado. Serás en el firmamento de mi insana pasión la estrella más espléndida, la de más fulgor... ¿No es eso lo qué anhelas?. Te doy la oportunidad de cojernos sin pena arañándonos la vida, mutilándonos hasta el último sorbo de energía; bajo la luna llena. Lo creas o no, somos similares tú y yo, por no decir lo mismo; nos separa un abismo, pero nos une el mismo sentimiento: aunque soy mil vidas de ida y regreso más sádico, más perverso, más sucio, más perro, más intenso, menos cielo y más infierno que tú.
No seré el amor de tu vida y quizá me quieras una noche, pero, ¡Hija de puta, úsame bien que yo no soy él! No me compares con ese tibio ser que a todo te dice "Sí mi amor", yo, te voy a tomar del cuello y te voy a arrancar el corazón.
Conmigo vas a perder la razón, serás eterna en mi pluma, de mis noches largas y obscuras serás el frío y la bruma... Tú me deseas con ternura, ingenuidad y dulzura, en ocasiones con una pasión tal que te hace ver ilusa. Yo te voy a convertir en una diabla, las "Yo no fui" que mienten hasta cuando suspiran no me gustan, no son para mí nada, no me causan gracia. Yo sé lo que quieres de mí, se te nota en la cara, no digas nada, ¿Me quieres?; ven por mí, atrévete. Confiésate adicta a mí yo lo reconozco, soy dicto a ti. Adicto a todos los extremos, en ocasiones no duermo ideando las formas de poseer tu cuerpo, como marcarlo, como tenerlo sin que se me escape de las manos; te doy la oportunidad de conocernos como nadie, de ser poesía y desastre, la calma si te hace falta, la inevitable muerte juntos.
Nuestras ganas están perdiendo el tiempo, tú, porque yo estoy aquí, te estoy dando la oportunidad; estoy esperando por ti. Estás ahí callada, te doy la oportunidad de ser libre, de expresar tus pasiones dormidas y tus gustos horribles... Nada es horrible si de placer se trata, nada hay de vulgar cuando dos seres se desean, los límites del ser son de la cabeza, no de la piel. La pasión desmedida, loca, mal llamada prohibida es un arte; no todos son artistas: no todos son tú ni yo. Sácate esa idea del pensamiento de que soy prohibido, soy un hijo de puta descarnado que te quede claro, soy un maldito pervertido sin remedio, soy todo lo que quiero... Pero jamás prohibido, tengo reglas, pero no me privo de sentir intensamente. Te doy la oportunidad de hacer realidad tus fantasías conmigo, apuesto que tú me miras como yo te miro. Ten un poco de valor y admite que yo soy culpable de tu insomnio como tú del mío; eres propensa a la vehemencia y a la locura como yo, te doy la oportunidad de ser una completa ninfómana, ama, sacia de mí tus ganas, soy ese crímen que quieres cometer.
No tienes nada que perder, a lo sumo, unos orgasmos se te escapen y nos hagamos inolvidables. En el camino podemos enamorarnos, o no, te doy la oportunidad de ver sobre mi pecho como nace el sol, viájame cada parte de mí como si visitaras cada país del mundo... Dame la vuelta en un segundo, solo en una noche, o en una vida. Te doy la oportunidad de que valga la pena, de que valga la espera, lo que sueñas y toda esa curiosidad que respecto a mí te llena; ven hacia mí que tengo para tus preguntas respuestas. Descuida, tú para mí también eres un misterio, yo también quiero, y no sabes lo excitante que me resulta esto, no soy ese ideal Príncipe azul que toda mujer sueña eso me parece un asco, pero te doy la oportunidad de hacerte especial como nadie lo ha hecho jamás. Podemos juntos devorarnos como dos locos sueltos sin que nos importe todo lo políticamente correcto; lo presiento, sé que quieres que tu locura y la mía sean un solo cuerpo, poeta y musa.
Es que, yo no quiero ni siquiera imaginar lo que pueden hacer juntos tu infierno y el mío. Si tu camino se cruza con el mío, si te decides, si un día nos dejamos de tantos misterios y nos entregamos indiscriminadamente... Te doy la oportunidad, ya sabes dónde voy a estar. En silencio y ardiendo te espero, suéltate el pelo despójate así de todo obstáculo; me gustas atrevida, provocadora, osada y atrevida, no temas y déjate llevar, me gustas viva y real. O te quedas o te vas, hay trenes en la vida que pasan solo una vez, una vez tú y yo; te doy la oportunidad. Asumiré aún errado que sabes que te amo, disimulas muy bien; solo quiero verte diferente, infinitos momentos conmigo puedes tener, eso de pecar queriendo te sale muy bien... Me vuelves loco pero no lo digo, te pienso, pero no lo digo, te escribo para sentirte aunque no me sientas, y no lo digo. Lo que sería de los dos si tú quisieras, si me dejaras descubrirte completa, abrirte de corazón, de mente y de piernas: si tan solo fueras mía, si fuésemos nuestros sin pretextos, con el alma y sin que nos pasen factura los remordimientos.
Te doy la oportunidad de parar el tiempo a costa de nuestros insolentes cuerpos. No te detengas, yo no lo haré; no dejemos el sentir para después, que nuestras almas decidan si debemos trascender, por lo pronto, no quiero desperdiciar ni un segundo de tu presencia, ni un beso de tu parte; y si esto es un sueño... No quiero despertarme. Seamos más que carne, más que una cama infame, seamos arte. Qué ganas tengo de amarte, de quererte como nadie te quiere; te doy la oportunidad. Voy a esperarte, tinta me sobra como fuego en el cuerpo. ¿Qué somos?, desconocidos, arena y viento, polvo y nada: pero podríamos ser dos locos artistas, poesía, amor y vida; todo. Podemos juntos ser dos marginados, rotos, seres intensos, solitarios interesantes con algo en común; la misma virtud, y no, pero estoy agonizando de lujuria y furia, como tú. Te doy la oportunidad, te estoy hablando en tu idioma, que también es mi idioma. Ven aquí, tócame, permítete sin alas volar a otra realidad dónde no llega la culpa y la moral, yo te llevaré a mundos que no sabías que existían. Sé que aún en tu interior duerme otra mujer y la voy a despertar, aún tienes otras tú que no conoces, callas muchas voces: no tienes nada que temer y si mucho por ser, y yo me muero por saber... Te doy la oportunidad.


¡Bellas tintas! Un reencuentro como ese refresca el alma y la aliviana.
ResponderBorrar