"SEAMOS SINCEROS"
"SEAMOS SINCEROS"
Autor: © Daniel Fontinovo.
Seamos sinceros. Usted no siente nada por mí, no me conoce, no me diga que me ama, ni que me desea en su cama; solo soy el juguete que usa cuando el mundo la rechaza. No vuelva a decirme otra vez que me desea, eso no existe. Ni siquiera mis letras son de sus gustos, me enfurece y me molesta la hipocresía; no se atreva a decirme que me quiere, no sea tan hija de puta. Seamos sinceros, que los hombres como yo para usted son demasiado. No diga en ningún lado que de mí se ha enamorado, o que ha visto en mí lo que no ve en otro hombre porque no le creo un carajo. No sé con cuántos se ha usted acostado, a cuántos les ha dicho lo que a mí... No me interesa su vida; no quiero saber lo que hace cada mañana, pero seamos sinceros, yo no soy lo que usted siempre ha soñado; no se mienta a si misma. Afuera hay un mundo infectado de idiotas como yo, la verdad duele, pero soy sincero y descarnado; y usted va a saber que yo sus mentiras no me las trago. Me gusta la verdad aunque me rompa en pedazos, y usted, supone que soy un hombre ordinario, que caigo fácil en sus encantos; vaya con su culo y sus tetas con otro idiota niño desesperado. ¿Qué clase de hombre cree qué soy?.
Seamos sinceros, usted de mí nada pretende, solo entiende que me puede dominar como quiere y que voy a caer... Le informo: el Dominante soy yo, el Amo soy yo, el que dice lo que si, cuando, dónde, y por qué soy yo; no usted, no se confunda mujer. Seamos sinceros, usted no entiende las reglas del juego, no me venda la luna y un castillo en el cielo, yo no valgo un rato... No soy un pedazo de carne; seamos sinceros, yo, para usted no soy nadie. Usted no sabe lo que quiere, a mentira me huele, me sabe a trampa; seamos sinceros no se sabe ni mi nombre, no le importo como hombre. Y que de culpa usted sabe si usted es psicópata, no le importa romperle el alma a un hombre de verdad; en sus venas solo hay maldad. Solo sacia su hambre sexual y después se va, una puta más de tantas que conozco con los ojos llenos de odio. Nada somos, las espinas de una rosa usted me regala; seamos sinceros, usted de amor no sabe nada. Las mujeres te usan, te ilusionan algunas lunas y dos o tres inviernos y después te dejan solo y tirado en el suelo: y si pueden, regresan a pisarte la cabeza. No me venga usted mujer con que me adora y esos juegos que conmigo no funcionan.
¿A cuántos manipuló con el mismo cuento, cuántos imbéciles cayeron en sus te quiero?. Usted no ve más allá de sus ojos... Yo no soy como todos, conmigo pierde su tiempo. No hay magia en su juego, no hay fuego en su mirar; no voy a ser su juguete favorito, usted no me tocará ni la sombra si a mí no se me antoja. Seamos sinceros no existen esos sentimientos que me jura, mis versos no le creen y yo tampoco. Le quedo lejos de sus pasiones, y si le digo la verdad... No me importa que esas manos sucias de cuerpos baratos y usados me acaricien la piel; no voy a ser una víctima más en su lista. Seamos sinceros, yo no la entiendo, no entiendo que juegue conmigo; creo que no le han enseñado que quién juega con fuego se quema... Y seamos sinceros, usted no se va a quemar conmigo. No sé que busca, pero no lo va a encontrar en un hombre como yo. No tiene intenciones conmigo más que confundirme, enamorarme, herirme, e irse; pero ya le dije, conmigo no. Vaya con hombres para los que solo sería una noche porque para mí sería una vida, y eso a las mujeres no les agrada; un hombre de verdad que las ame hasta que les duela la vida de tanto amor puro y real. Seamos sinceros.
A mí no me mienta que yo no le creo, a mí no me lleve al cielo en sus besos para dejarme caer en picada y morirme así como si nada. Aunque juro que de creerle tengo ganas, una parte de mí no tiene ganas... Entiendo a las mujeres de su calaña, con los años me las aprendí. Seamos sinceros usted no siente nada por mí, no soy el sol de sus mañanas, ni su calma cuando la acechan sus fantasmas; no soy el causante de su sonrisa, en mí no piensa cada día; no soy para usted poesía, no soy su canción favorita ni ese beso que sueña con dar algún día. Seamos sinceros, soy un idiota de tantos, no toma enserio lo que soy, ni mis sentimientos. Seamos sinceros, ¿Qué pasaría si yo le dijera un día qué me enamoré, qué la amo?, nada porque usted no entiende de amor. Yo no le acaricio el corazón, ni el alma, ni la mente... Entonces, no me pertenece. No cuesta nada ser realista aún así duelan los días; no quiero su compasión cuando me vea con los ojos llenos de lágrimas, con que no traicione mi confianza me basta, tarea imposible, tarde o temprano todos te fallan y se van. Seamos sinceros, duele ser invisible, la soledad me entiende mejor que usted, usted tiene el mundo a sus pies; pero yo no sé mentir, di la verdad y te colmarás de enemigos, sé honesto y harán fila para ser tu asesino. Seamos sinceros, no sé lo que quire, usted está desorientada; lo que si, que amor no es.
No sé que pretende conmigo seamos sinceros. Hay días que la miro y no sé si decirle que yo si la quiero, o esperar más de sus juegos. Duele ser utilizado por una mujer, la mujer destruye y eso duele más que un hombre que no sabe la mujer que tiene... Seamos sinceros, me rompió en pedazos, ya ni lágrimas me quedan para odiarla otro rato, no me reconozco. Usted no tiene corazón, usted no tiene razón, ¿Me quedo o me voy?. Seamos sinceros, conozco sus tácticas, que pena que use al amor para no reconocer que no tiene valor... Seamos sinceros, solo sabe reprimir lo que siente, y eso la va a perseguir siempre, no se puede escapar de uno mismo. Jamás tendrá el valor de decirme que me ama, aunque me mienta, ¿O no? Sea sincera por una vez en su vida. Reconozco tener miedo, porque conozco a las mujeres como usted; enamorarme de usted sería mi muerte, me va a carcomer la culpa; pero la idea de que entienda quién soy, que no soy uno más, es excitante. Usted me rompe el corazón y yo se lo rompo con la furia del demonio, usted no sabe la clase de hombre que tiene frente a sus ojos.
Usted es algo cuestionable, una duda constante, un ciclón, llega, destruye todo a su paso... Y se va. Eso es lo que quizá pretende conmigo; dígame la verdad, seamos sinceros. Es una pena, porque tanto me gusta y usted, solo anhela mi destrucción. Será la muerte de la pasión, la caída de algo que nunca empezó; el destino no está a nuestro favor... Seamos sinceros por favor, usted no vio nunca lo que soy, reírse de un hombre enamorado es más fácil; reírse de un poeta que también es hombre, es humano, destrozado es fácil. El mar está seco, las flores no florecen como antes, el beso suyo es un farsante, asegura amarme... Y como creer que eso es cierto y no es otro de sus juegos; seamos sinceros. Yo no sé que ven sus ojos cuando me ven, que siente su corazón; dudo que sea amor. No tengo identidad ni lugar, ni un propósito, mi soledad me ha dejado, se ha ido, ahora estoy vacío y no soy nadie... Usted es de todo responsable. Devuélvame la vida seamos sinceros, mañana usted me olvida. Devuélvame cada suspiro, cada latido, cada estremecer de mi cuerpo, mi pasión, cada caricia y cada beso que se quedó. No juegue conmigo ni con mi ilusión, no se lastima algo tan sagrado como el amor... Seamos sinceros.



Hay un meme que dice, si quieren jugar contigo, sé Annabel y enséñales como se juega. Me lo acordó el leerte.
ResponderBorrarBeso bermejo
Solía decir lo mismo. Le agradezco que me lea.
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