"LAS REGLAS DEL JUEGO"

  "LAS REGLAS DEL JUEGO"Autor: © Daniel Fontinovo. 

Así como se construye se destruye, como se gana se pierde. La vida se compone de lo bueno y lo malo, es así... Son las reglas del juego. No vivas en un mundo ficticio infectado de fantasía, viví y morí, de una sobredosis de realidad. La realidad es relativa, según la óptica de quién o que; como la belleza o la normalidad: la normalidad no es la misma, ni la tuya, ni la mía, es un concepto, la normalidad total no existe, según mi percepción. No a todos nos suena la misma canción, ni todos andamos el sendero desparejo con los mismos zapatos puestos. Lo que a vos te parece lindo a mí, a ella, a él... A vaya saber quién, le puede parecer feo, no todos vemos con los mismos ojos, las reglas del juego son las mismas para todos; unos comprenden y otros "Rebeldes" se hacen los tontos. Al chico de enfrente la vecina le pareció fea, a mí sin embargo, me pareció bella. "Normal" eso no existe, sí todos somos unos completos idiotas moldeados por un ego y una vanidad que nos controla. 

Todos profesamos las mismas religiones, y siempre le hacemos más caso al Diablo que a Dios; nos cagamos en los mandamientos porque los rompemos y nos reímos de ellos. "No mataras", por doquier mata el hombre y las reglas del juego dicen que ha sido así desde la creación de este nefasto mundo. "No robaras"... Religiones, Gobiernos, mujeres y hombres, ancianos, niños y jóvenes son y serán ladrones hasta el fín de los tiempos; son las reglas del juego: "No cometerás actos impuros": impuro es el hombre desde que es especie y morirá siendo un puto sucio indecente. Debo reírme, son las reglas del juego, así que no me vengas con tus cuentos que somos unos hijos de puta desde que nacemos. Nacimos con la soledad entre los dientes y nos condena la misma vida a morir solos como perros... Qué el viento sople y rompa y que el volcán escupa y queme, como hacer llorar a quién amor te brinda; no son las cosas de la vida, son las reglas del juego. Hay multitudes y existe el uno, ese uno, esa oveja negra, el poeta solitario, el que está para todos y cuando yo necesito para mí no hay nadie, ese lobo viejo apartado de la manada, soy yo. 

Nos dicen que no y es como sí nos estuvieran diciendo que sí. Y no son las reglas del juego, es algo muy dentro que nos guía hacía otro camino, a nosotros mismos tomar el derecho de tener nuestras propias convicciones. Cada cabeza es un mundo... Cada uno es un parásito diferente. Las reglas del juego son que el pobre sea más pobre y el rico más rico; pero ese rico es un tirano que come de tu mano y de mi mano. Algunos siguen las reglas a rajatabla, otros, se las tragan. Hoy veo que ser es un delito, pensar es un delito, decir lo que se piensa es un delito, o te censuran por honesto: decir es una ofensa, crear es una bajeza, vivir es una condena. Es más indigno ser un ignorante carente de principios, un corrupto, tener un corazón de piedra, ser una mierda, pero esas... Son las reglas del juego. La sociedad de hoy no me gusta, pero la sobrellevo, el mundo de hoy, más que un mundo es una lástima. 

Pero convivo con cuervos hambrientos, todos somos cuervos; todos somos retazos de viruta y una pesadilla bruta, algunos algo bueno en la vida de algunos pocos que a la larga o a la corta son perros sarnosos y rabiosos, desastre dentro de ese mundo ficticio de colores y felicidad; al acecho para comerse o comerte, comernos, son las reglas del juego. Ser diferente está mal parece ser, te hacen creer que vos debes ser como ellos quieren que seas, no como vos querrás ser, te imponen incluso tu felicidad: "Ella/él no es buen partido casate con tal" aún hoy sigue existiendo y la mujer sigue siendo prisionera y sin derechos, sin vida, a través de los tiempos. Las reglas del juego son un engaño, no todos jugamos el mismo juego, no todos morimos bajo el mismo velo. 

El juego es más complejo de lo que parece, o debí decir, "La vida es más compleja de lo que parece". Todos tenemos las mismas emociones, sí, pero las manifestamos diferentes. Por fuera somos iguales sí, y por dentro también, nuestras tripas están llenas de mierda, nuestra carne putrefacta, nuestro corazón es un peón, y nuestra mente marioneta dominada por las industrias, vulnerada por la personalidad y violada por el dinero: son las reglas del juego. De vez en cuando nos caemos, algunos se levantan y siguen caminando con las rodillas rotas, otros, tan solo a la primera se rinden y se quedan en el suelo, todos somos dóciles y doblegados, los sentimientos nos promueven ante el amor, la tentación, la miseria, y la desesperación; todos caemos o nos hacen caer, son las reglas del juego, todos dolemos y nos hacen doler. Y nos toca aprender, nadie tiene la verdad a sus pies; lo cierto es que venimos a este mundo siendo ignorantes, aún siendo viejos ya aprendidos, vividos, y vivos tenemos tiempo de aprendizaje hasta la inminente muerte: porque son las reglas del juego. 

No voy a pedir perdón por ser yo mismo, sin tabúes, tapujos, o como le parezca más bonito a tu cinismo y moralismo te digo lo que te digo; aunque me odies. Ya no existe la guillotina para que me ejecuten, no le temo como otros a expresar lo que pienso y lo que llevo dentro... Me importa una mierda eso de "Políticamente correcto" y rozar instituciones o descarados. No te asombres si desnudo mis letras y hablo de sexo descarnado, las reglas del juego son que todos o un puñado de desquiciados se asombren y otros sean libres hombres y mujeres y gocen con libertad de sus placeres porque es natural. Vos no sos natural, yo sí, y que le puedo hacer. Las reglas del juego, son que unos sean la máscara, y otros el rostro, unos amor y otros el odio. Qué tendrá quién no es poeta, su arrogancia y altanería, no sé como ven la vida; los poetas no tenemos amigos, tenemos versos que son família. Otros tienen lo que yo no tengo, y yo tengo lo que otros no poseen, ese don, esa magia de ser poeta que le agradezco a la vida aunque reniegue de ella. Gocen, porque se trata de esto, porque son... Las reglas del juego. 


Comentarios

  1. He sonreído sinceramente por primera vez en muchos años, en toda la vida, tal vez.
    Porque así ha estado perfecto. Sola. No hay nada ni nadie que necesite.
    Es una revelación.
    Beso bermejo

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  2. Me alegra que haya sido así. Estoy de acuerdo. Le agradezco por leerme, un saludo.

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