"VOY A GRITARLE AL MUNDO QUÉ TE AMO
"VOY A GRITARLE AL MUNDO QUÉ TE AMO"
Autor: © Daniel Fontinovo.
Quiero y voy a gritarle al mundo que te amo. Qué no haya nada en el universo que no lo sepa. La humanidad toda, la naturaleza toda, todos los seres vivos. Un pequeño insecto, hasta el animal más inmenso. Qué lo sepan hasta los astronautas en el espacio, el Papa en el Vaticano, Dios en el cielo y el Diablo en el infierno. El amor es la fuerza más poderosa del mundo, lo mueve y lo puede todo. El amor no se hizo para limitarse o censurarse, mucho menos para avergonzarse u ocultarse. En nuestro hogar, ser amor, en la ciudad, ser amor, en la vida, ser amor, en la muerte ser amor. Bien pudiera susurrártelo suave al oído y ¿Por qué?... Porque mi mundo eres tú. Allá afuera hay un mundo, otro, que de nuestro amor no sabe ni se imagina, nada me cambia que el afuera sea testigo o no de lo que somos; tan solo, siento que ya comenzamos mal siendo egoístas y cretinos queriendo ocultar lo que sentimos: dañando al amor sin ningún motivo, ¿Y por qué?.
No estamos jugando con títeres, no somos dos niños disfrazados para una obra escolar de teatro, ni jugamos a enterrarnos en la arena. ¿Por qué esconder la cabeza bajo tierra, de qué ocultarnos sí a nadie le estamos haciendo daño con amarnos?. No sé tú pero yo, voy a gritarle al mundo que te amo y no es de hoy... Sabrás que no me importa mi amor quedar como un retorcido loco ante seres más locos o tanto como nosotros. Lo íntimo, privado y reservado es nuestro universo de las puertas de nuestra casa para adentro, de todo lo que entre cuatro paredes y una cama revelen nuestros cuerpos, eso es tuyo y mío. Afuera, voy a presumirte para que el viento más despierto, la luna y cada sendero con sus curiosos de siempre se mueran de celos; voy a gritarle al mundo que te amo. El amor es una rara condición, una enfermedad que raros y locos la padecemos, en un mundo dónde reina el egoísmo, la muerte, la intolerancia y la maldad casi crónica.
Voy a gritarle al mundo que te amo aunque no tenga lógica. ¿Quién podría creer qué hay lógica en el amor?. No es lógica la vida si quiera. Yo te voy a amar hasta el final y a mi manera, voy a perderme en tu cuerpo como lluvia de febrero, a esa efímera tormenta también con la ilusión de mi corazón voy a gritarle que te amo. No me importa ser un pesado si se trata de amor... Y tú, ve diciéndole hasta a el café de tus mañanas que conmigo eres felíz y que me amás como jamás imaginabas. Voy a gritarle al mundo que te amo, incluso a esos ineptos que culpan al amor, que lloran por los rincones contando que el amor los ha golpeado; culpables ellos que de amor no saben. Soy felíz, lo somos ambos, y ser felíz no es delito ni pecado, ¿Ocultarlo? ¡Ya no quiero! Yo te amo de aquí al firmamento, y que lo sepa el mundo entero que ya es tiempo. No es nuestro amor una utopía; te amo y esa es mi verdad, descubriremos juntos de pe- a pa, o del comienzo al final; como tú prefieras. Voy a gritarle al mundo que te amo empezando desde hoy, ¿Y cuál es el problema? Al final de cuentas, yo soy el único que permanecerá contigo hasta que la vida nos deje por viejos. Voy a gritarle al mundo que te amo y es verdad.
Voy a gritarle al mundo que te vivo de un modo profundo y sensacional, imposible de traducirse en el idioma de las palabras si no se es escritor, poeta, y hombre enamorado. Quiero compartir que cuando estoy contigo todo es diferente y se engrandece de modo repentino, todo resplandece si te miro: la vida amor, tiene sentido. Mi alma delirante y candente, mi espíritu irreverente e indecente, mi corazón gigante... Tiene nombre y apellido, dueña; y que la gente lo sepa, aunque a nadie le interesa. El exterior nada más nos sirve para arruinarnos, ellos odian la felicidad ajena e intentarán separarnos; pierden su tiempo si yo te amo y en ti creo a morir. Nuestro corazón no es de hielo, tiene sentimientos, deben con libertad y sin miedos ser vividos y expresados en su propio idioma. Pasarán las horas, frenaremos el tiempo, el silencio dejará de ser silencio y lo que sentimos será tan intenso. Voy a gritarle al mundo aunque se me vaya la vida en un segundo; que siento orgullo de ser tuyo, que te amo. Seremos dos personas, un alma. Voy a elegirte una, y otra, y otra, y otra vez; voy a amarte a pesar de qué y de quién, sin principio ni final, ni fronteras imposibles.
Voy a gritarle al mundo que te adoro porque lo mereces todo, tal vez yo no sea todo lo que mereces, que el amor me lo diga; sabrás tú mi vida. No pido nada, solo hacerte sentir querida, hacerte olvidar el dolor de otro amor... Repararte el corazón; juntos escribir poesía. Voy a confesarle a los días de melancolía que inexplicablemente te amo, locamente, y que ya no quiero un amor que se oculte de nada. Qué el amor se asuma amor, es su identidad, que no lleve una doble vida, que comprenda que no todo es color de rosa. Debe entenderse como riesgo y privilegio... El que no arriesga no gana: caos y calma. Voy a gritarle a cada sentimiento del amor que ya no anhelo su máscara, quiero verle el rostro de una vez. Voy a gritarle al mundo que te amo, también a los días de obscuridad que de mi mano vas a caminar; nos vamos a perder juntos. El mundo será testigo de que tú eres mi debilidad, la vida en todos sus aspectos podrá contemplar que yo te amo con total locura y honestidad. La adversidad por fín se enterará que juntos vamos a tropezar y las desgracias vendrán: pero, ¿No dicen qué el amor es más fuerte?, nos tocará perder, nos tocará llorar, pero juntos nos vamos a levantar. Voy a gritarle al mundo que te amo, no tengo razón para callarlo me sobran para gritarlo. Me sobran razones hasta de repuesto para empaparte el alma de besos y dibujarte sonrisas en la boca, el tiempo que la vida nos haga nuestros.
Amor te reitero: el mundo entero me importa poco, nada, si te soy sincero; solo considero que tenemos el derecho de gritar el amor a los cuatro vientos, abrir la jaula y que esa paloma cautiva vuele, se presuma en los cielos; viva. Voy a gritarle al mundo que cada día voy a gozarte y sentirte, a protegerte a capa y espada. Te equivocas si sientes o percibes que yo voy a destruirte... Quiero que sientas el amor como nunca lo sentiste. Quiero trascender contigo, que de nosotros hablen nuestros hijos, después sus nietos. Qué ellos sepan lo que fuimos y que nuestro amor fue sin igual. Voy a gritarle a todo lo que conspira para que nos amemos que yo te esperaba y que te amo, supongo que el destino lo ve todo y ya lo sabe. Quiero ser tu vida con todos sus errores y amar cada uno de tus demonios; voy a gritarle que te amo a los ricos y a los pobres, a malos y buenos, locos y cuerdos, también a los tontos. No respondo al mundo respondo a ti; y si quieres pasearte conmigo desnuda por la casa está bien así, voy a gritarle al mundo lleno de almas que no se animan a vivir el amor como se debe que ellos se lo pierden, y que con o sin ellos yo te amo. La gente es un condimento, como hojas en el suelo; yo soy el dueño de tu aliento y de ese corazón contento. Tú y yo somos especiales, somos el amor entonces yo, no me voy a esconder de este mundo reprimido y cobarde; ellos y nosotros nunca seremos iguales... Voy a gritarle al mundo que te amo.



Comentarios
Publicar un comentario