CUANDO SE DECIDA POR MÍ
"CUANDO SE DECIDA POR MÍ"
Autor: © Daniel Fontinovo.
Entonces, cuando tenga tiempo para mí, sepa lo que quiere, y se deje de jueguitos y tenga real interés me busca. Eso si, procure que no sea tarde que la vida es un ratito y mañana no sé si amanezco vivo. Pero hay que dedicarle tiempo a lo que uno ama dicen. El tiempo es el regalo más valioso que uno le puede ofrecer al ser amado; y si no se invierte y se aprovecha debidamente este se esfuma... Y no vuelve. Cuando se decida por mí tal vez otro amor le gane la pulseada o tal vez no; puede que al amor le diga que gracias, que su tiempo ya pasó, que ahora yo mismo soy mi propio amor. Yo mismo voy a trabajar en quererme lo que usted y los amores anteriores no me quisieron, porque el verdadero amor no duda ni un suspiro, ese amor que no sabe si amar o no, no tiene derecho a llamarse amor. Cuando usted procure mi cariño se habrá acabado el tiempo y con el viento hacia quién sabe dónde yo me habré ido.
Lejos, unos cuántos años de distancia me tendrá de su pánico a ser amada. Mientras usted me mira, mientras se decide, mientras usted me ama puede que mucha agua del puente haya corrido sobre mi cama. Cuando se decida por mi, cuando me diga que si habré escrito un libro sobre como se pierde la oportunidad de ser felíz. Sí, usted es experta en inseguridades y en perder lo que sí vale... En perder el amor. Cuando venga a mí seré otro, cuando quiera querer, yo ya no querré. Cuando quiera querer habré escrito lo ilusa que es por creerme igual a el resto de los hombres que estuvieron con usted; yo si sé del amor, pero usted se lo perdió. ¿Quién se cree qué es? Subestima al amor, a un hombre como yo, lo cierto es que me extrañará ahora que no puede hacerme el amor. El tiempo sigue corriendo y usted sigue llorando, temiéndole al sentimiento más sensato y real, yo puedo hacerla arte y besarle hasta el cansancio sus incertidumbres, sus penas... Pero usted no se deja, cuando se decida por mí seré no más que soledad de esa que hace llorar la memoria.
Una mariposa no nacerá hay un capullo que no será nadie, otra, perderá la facultad de volar; una rosa se va a marchitar, habrá sequía en algún mar, mañana el sol no saldrá, cuando se decida por mi puede que el mundo vuelva a girar. Qué triste el mundo parece porque usted no se decide, porque usted se esconde y le miente al corazón. Puede que cuando se decida por amarme ni siquiera sepa como encontrarme, tal vez haya olvidado incluso mi nombre. Le aseguro que olvidará mis poemas, que algún día yo la esperé... Pero pudo más su miedo y su "No lo sé" que lo que sentía. Cuando se decida por mí ya habré pagado la cuenta y me habré marchado sin sus besos, solo. Habré terminado estos versos cuando añore mis caricias, tendré cicatrices más no heridas de su indecisión, seguro estaré escuchando otra canción y no su favorita, me estará iluminando otra sonrisa cuando se decida por mí. Al amanecer el cielo dejará de ser gris, mis ojos no lloverán, aunque mi cuerpo la desee mi corazón y mi conciencia estarán en paz.
La vida ya no será igual, ni yo, ni el mundo, ni la gente; y los animales habrán evolucionado, existirán otras especies. ¿Cuándo piensa tomar una decisión, cuándo tenga noventa y cinco años y le queden quizá los últimos sorbos de existencia?, puede que mis ojos ya no la vean y mis brazos no estén abiertos cuando tenga ganas, y yo ya no. Sepa que yo la amé como ningún hombre la amó... Usted nunca me vio, cuando se decida por mí, algunos hombres querrán morir porque ya les pesa la vida; porque el tiempo en su contra conspira. Cuando se decida por mí dirá que fue valiente, sentirá que ganó la batalla; pero yo no la sentiré, la habré olvidado, entonces, habrá perdido la guerra. El amor por mí no espera ni por usted, no se puede volver el tiempo atrás, ni el perdón puede regresar ese amor que se perdió por estupidez. El amor no se puede dejar para después, imagine si yo como poeta dejara un verso para después; esa idea de una posible novela o un poema hermoso no nacería. ¿Dejar el amor para después?, ese no es mi estilo, pero es su martirio. Usted adora perder.
Sabrá usted que será de nosotros, pero no se demore mucho que tengo que vivir. Cuando se decida por mí no sé si la cambiaré por mi soledad y mi silencio; no sé si anhelo unos cuántos besos y unas miradas que vengan a romperme en mil pedazos de nuevo. No será infinito el cuento cuando usted se muera por mí, debería hablarme claro no me gusta dar vueltas, el amor no es un juego. Qué sendero podremos caminar, no habrá una historia de amor que contar, usted no se atreve a amar. Cuando quiera hacerme el amor como si el mundo se acabara, otra me lo habrá hecho, ya habré conocido el infierno; ya habrán avivado mi fuego. El tiempo pasa hasta para quiénes no deciden; el amor se rinde hasta para eso individuos que no saben si ser, o no ser. Quizá cuando se decida por mí haya olvidado como amar. No busque la verdad porque no la va a encontrar, decídase antes de perder los estribos, antes de que ni usted misma se conozca, estaré en alguna calle sin nombre, si se decide. Apagarse es triste, irse en vida es triste, morir sin amar intensamente es el pecado más grande, una vida no vivida.
Me habré entregado tantas veces que tendré marcas en mi piel de esos amores frustrados, mi cuerpo se encontrará ya cansadado porque se habrá desnudado para el amor... Y seguro pereció de frío y abandonado, una vez más. Usted, quizá aprenda la lección, quizá no. Qué pena por usted, no recuerdo ya cuántas veces le vendí mi alma al Diablo, cuántas veces fui menos que nada por amor; cuando usted se decida por mí habré cambiado, mi cuerpo será otro cuerpo y hasta mi rostro será distinto... ¿Y sí me muero en el camino?, ya no me verá nunca más, ya no existirá una decisión que tomar. Qué usted me quiere es evidente, pero le aterra ser felíz. Qué hará con sus partes rotas que se niegan al amor, cuando se decida por mí será infinitamente libre, eso le dirá que un día dejó de ser tan cruel con usted, que no reprime la verdad; que los sentimientos deben manifestarse con intensidad, no desistir de ellos. Voy a seguir escribiendo para que usted no me lea, ¡Mierda! ¿Qué parte no entiende de qué la amo? ¿A qué estamos jugando?, ¿Qué está haciendo conmigo?. La vida sigue su camino y yo sigo acá, será demasiado tarde ya... Cuando se decida por mí.



Sea como sea, somos el momento que vivimos, somos la mirada triste y la mirada ansiosa, la piel trémula y la piel fría.
ResponderBorrarBeso bermejo
Me gustan la manera en la que lo dice y estoy de acuerdo. Le agradezco por leerme.
BorrarHermoso, cada palabra tuya cariño. Gracias por leerme.
ResponderBorrarte amo, con mi corazón en tus manos amor.
ResponderBorrarTambién te amo cariño.
ResponderBorrar